¿Qué hicieron los humanos en crisis climáticas pasadas? Una antigua cueva española tiene algunas pistas

Los mariscos, como las lapas, son muy útiles para los arqueólogos. Imagen: Tango22 vía Wikimedia (CC BY-SA 3.0)
Los mariscos, como las lapas, son muy útiles para los arqueólogos. Imagen: Tango22 vía Wikimedia (CC BY-SA 3.0)

El estudio de El Mazo, una cueva en Asturias, España, ha sugerido algunas tendencias interesantes sobre cómo los humanos hicieron frente a un repentino período de frío hace seis milenios. El evento “8.2ka” es uno de los cambios climáticos más importantes de los últimos 10,000 años.

El período en cuestión fue hace 6200 años, cuando las temperaturas medias descendieron hasta 3°c. Varios glaciares en América del Norte se derritieron e inundaron el océano Atlántico. El entendimiento científico actual es que la introducción repentina de tanta agua fría detuvo la circulación de las corrientes oceánicas normales y provocó una caída de la temperatura en todo el mundo. El impacto exacto en el medio ambiente y los humanos aún no está completamente claro, pero los arqueólogos de España y Europa han encontrado nuevas pistas en un pozo de desechos lleno de mariscos.

El sitio tiene una historia muy larga, lo que lo hace útil para estudiar cómo cambiaron las cosas en respuesta al clima. Lo más probable es que los mariscos encontrados allí sean desechos de alimentos, que pueden ser examinados por científicos arqueológicos.

Norte de España. El Mazo está situado en la comarca colorada, en la cornisa cantábrica. Mapa: https://maps-for-free.com/

Los científicos verificaron que los moluscos provenían de un período más frío al observar la composición química precisa de las conchas. Luego contaron el número de especies específicas durante un largo período de tiempo. Por ejemplo, P. lineatus, que se adapta a aguas más cálidas, sufrió en este período. Por el contrario, P. vulgata, que crece mejor en aguas más frías, tuvo una mayor población durante la era fría. Las especies que pudieron adaptarse a las aguas más frías se las arreglaron mucho mejor en este período.

Esto permitió a los investigadores observar cómo reaccionaban los humanos a las temperaturas más frías. Sugieren que muchas personas pueden haberse mudado a la costa para escapar de las zonas más frías del interior.

Hace 6200 años, los humanos no eran egoístas con sus mariscos

"Nuestros resultados sugieren una aplicación continua del conocimiento ecológico marino local por parte de algunos de los últimos recolectores de Europa occidental, a pesar de los grandes cambios en el clima y la demografía". – Asier García-Escárzaga, líder del estudio.

Los investigadores descubrieron que los moluscos se hicieron más pequeños en este período, lo que sugiere un cambio en la actividad humana. Esto significa que los moluscos no tuvieron tiempo de crecer porque se están recolectando más intensamente. Sin embargo, los mariscos no fueron sobreexplotados, ya que el tamaño logró mantenerse por encima de los 20 mm. Si se hubieran vuelto más pequeños, no habrían podido sobrevivir a largo plazo. Además, había evidencia de que los humanos estaban recolectando moluscos en áreas más peligrosas. Si hubiera más personas en la costa que dependieran de los mariscos como alimento, se verían obligados a reunirse en lugares más riesgosos.

El estudio es un paso importante para comprender cómo reacciona nuestro entorno al cambio climático y cómo los humanos en el pasado se han adaptado a los cambios climáticos.

Lea la historia completa en phys.org.

Este artículo se publicó originalmente en inglés. Los textos en otros idiomas se traducen por IA. Para cambiar el idioma: vaya al menú principal de arriba.