El Consejo de Europa prevé la necesidad de nuevas políticas sobre Patrimonio Cultural

Los estados miembros deben desarrollar una nueva comprensión del patrimonio cultural como un elemento estratégico para ayudar a abordar los desafíos globales.

Turín acogió la asamblea más reciente del Comité de Ministros. Imagen: Ladiras (Canva)

Durante su sesión anual celebrada en Turín, el Comité de Ministros del Consejo de Europa adoptó un Recomendación sobre el papel de la cultura, el patrimonio cultural y el paisaje para ayudar a abordar los desafíos globales (Turín, 20.05.2022).

La Recomendación afirma el papel transformador de la cultura en el desarrollo sostenible y pide el pleno reconocimiento e integración de la cultura en las políticas pertinentes. Identifica los activos y habilidades de los actores culturales que deben movilizarse para ayudar a abordar los desafíos actuales.

La Recomendación también pide una nueva comprensión de la cultura, y por lo tanto de las políticas, como un elemento estratégico y propone varios objetivos y medidas de política destinados a fomentar un enfoque local (para involucrar a las personas y las comunidades), así como un enfoque global (para fomentar la cooperación internacional). colaboración) para generar una ambición colectiva y una cooperación internacional basada en la empatía y la solidaridad.

Nuevos entendimientos

El Consejo de Europa reconoció recientemente la importancia del patrimonio cultural y el papel que puede desempeñar para abordar problemas globales. La recomendación oficial del Comité de Ministros de los estados miembros europeos menciona la cultura, el patrimonio cultural y los paisajes como elementos que pueden utilizarse para crear mejores políticas y enfoques prácticos para la sostenibilidad, fortaleciendo la democracia e involucrando a la juventud. ¿Qué significan estas recomendaciones para el patrimonio cultural?

Tres temas donde el patrimonio cultural debe involucrarse más, se destacan en el recomendación: ayudar con los problemas actuales, contribuir al futuro de Europa y proteger el propio sector cultural (patrimonio).

El Comité piensa que estos puntos de vista deberían ir acompañados de una nueva comprensión de los recursos culturales, del patrimonio cultural y del paisaje. Viéndolos como “elementos estratégicos” para ayudar a abordar los desafíos globales y como motores de transformación social, con el objetivo de crear un espacio cultural abierto y diverso y un entorno seguro y sostenible, accesible para todos, como base para sociedades democráticas”. Aún no está claro cómo se implementarán las trece recomendaciones en la práctica, pero hay algunas conclusiones que se pueden extraer del documento.

Asuntos actuales

Dado que el mundo enfrenta múltiples crisis globales en este momento, desde el cambio climático hasta la falta de confianza en la democracia, el patrimonio cultural podría desempeñar un papel importante en la solución de estos problemas. Por ejemplo, la cultura y el patrimonio tienen la capacidad de actuar como un acelerador en el cambio de comportamiento mediante el desarrollo de la empatía cultural, la confianza y la solidaridad entre las personas.

Por lo tanto, las organizaciones, los artistas y otros creadores del sector deberían centrar sus esfuerzos en apoyar y promover los objetivos de desarrollo sostenible de la UE, escribe el Comité. Esto se puede hacer alentando a los propietarios a hacer que sus edificios patrimoniales sean más eficientes desde el punto de vista energético e instando a más inversiones públicas y privadas en el sector. Dado que el sector ya está analizando problemas como hacer que el patrimonio sea sostenible, un mayor estímulo y políticas activas a nivel de la UE podrían marcar la diferencia para ayudar a los actores locales a adaptarse.

El Comité de Delegados de Ministros se reunió en Estrasburgo, 2017. Imagen: Ministerio de Relaciones Exteriores de Estonia (Flickr) CC BY 2.0

Futuro de Europa

Al abordar los problemas actuales de Europa, el patrimonio cultural ya está ayudando a salvaguardar el futuro de Europa. Sin embargo, el documento de recomendación menciona que el sector debe aprovechar al máximo las tecnologías digitales y, en particular, también la inteligencia artificial, aunque no está claro cómo se deben utilizar estas tecnologías. El manejo de la tecnología con un enfoque ético es clave según el Comité ya que la tecnología debe usarse para proteger los valores humanos y la diversidad cultural. Un ejemplo interesante de poner en práctica dicha tecnología es un reciente proyecto que tiene como objetivo archivar la mayor cantidad posible de herencia ucraniana, desde el comienzo de la guerra.

Al combinar la tecnología, la participación de los jóvenes y los valores democráticos con el patrimonio, el Comité espera que el patrimonio pueda convertirse en una parte vital de la forma en que la gente vive en Europa, ahora y en el futuro. Esto significa que la organización de proyectos, cursos y talleres accesibles con socios y comunidades locales debería convertirse en una prioridad para los gobiernos nacionales, regionales y locales.

Protegiendo el sector

Todas estas ideas positivas deben trasladarse del papel a la práctica. El Comité también se da cuenta de esto e implica que el patrimonio debe recibir un reconocimiento tangible por sus esfuerzos y su importante trabajo. El documento, por ejemplo, reconoce el papel fundamental que desempeñan las instituciones culturales públicas, como museos, bibliotecas y espacios culturales, para mejorar la participación cultural, especialmente entre los jóvenes.

Al crear estándares y contratos mínimos para el trabajo cultural y alentar a los gobiernos a brindar más fondos al sector, el patrimonio cultural puede tener un impacto en Europa.

Pero esto significa que el sector necesita respaldo financiero y legal. Al abordar las condiciones de trabajo en el sector cultural (patrimonio) e instar a los Estados miembros a apoyar a los institutos culturales durante la pandemia o en tiempos difíciles, el Consejo establece una idea clara: el patrimonio no es algo que deba descuidarse. Al crear estándares y contratos mínimos para el trabajo cultural y alentar a los gobiernos a brindar más fondos al sector, el patrimonio cultural puede tener un impacto en Europa.

Si bien el documento es una recomendación para los gobiernos nacionales y, por lo tanto, no es legalmente vinculante, es una señal positiva para quienes trabajan en el patrimonio cultural. Ahora depende del Consejo de Europa y del resto de la Unión Europea qué hacer con estas recomendaciones. Todavía no está claro cuáles serán las consecuencias prácticas, pero si Europa está dispuesta a escuchar, el patrimonio cultural puede convertirse en una parte integral de nuestro futuro.

Fuentes: Consejo de Europa, Recomendación

Este artículo se publicó originalmente en inglés. Los textos en otros idiomas se traducen por IA. Para cambiar el idioma: vaya al menú principal de arriba.

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